Periodista rebélate

(Gracias al gran Karmelo C Iribarren, por su poesía)

Solo le quedaba al Contrafantasma una red social que consultar. Ya se había borrado de las demás. Abrió Twitter mientras tomaba café.

Por qué el big data analyics de ti mismo te dará las claves para encontrar (o no) pareja. Cuatro rasgos de la personalidad que debes potenciar para ser emprendedor. Diez lugares del mundo que visitar antes de los treinta. Cinco posturas sexuales infalibles para hacer llegar al orgasmo a tu pareja. Ocho rutas de monopatín que te convertirán en un fenómeno viral en Youtube. Siete programas master que te asegurarán un prometedor futuro en una profesión que aún no existe. Nueve barberías de moda que harán que te parezcas, aún más, a un futbolista. Cinco motivos por los que debes levantarte a las 5am. Una razón suficiente por la que no debes volver a probar los lácteos. Los tres skills secretos de los mejores jugadores de esports del mundo.

Y cada cuatro o cinco posts, aparece uno de publicidad de verdad, pagada por el anunciante.

Aimar, qué está pasando?, tu que eres periodista. Pues mira, te soy muy sincero, le contestó. He estado toda la primavera viviendo con mucho desasosiego, mirando la pantalla que vale para la dirección, la que está encima de la mía, donde bien grande aparece el número de views, retweets y likes del artículo que he escrito esa mañana. Ahora dudo si estoy contento cuando termino mi trabajo. Si la pantalla de arriba dice que está bien, mi jefe se pone cachondo y el jefe de mi jefe imagino que más, los de publicidad me sonríen cuando nos cruzamos y los de suscripciones me dicen que siga así, que ya verás como al final los lectores pagarán por el contenido. Y yo, sigo desvelado por las noches. Trato de no envidiar a los compañeros que, cada día, consiguen notoriedad en redes sociales. o de justificar que si lo hacen es sólo porque han tuneado el titular desde la dirección hacia el amarillismo. Reniego de vender mi talento y vocación a la pantalla de arriba y sufro porque esa rebelión puede acabar con mis ingresos recurrentes. Y lo que es peor, se que esto no me lleva a ningún lado.

Te entiendo, te leo y lo tuyo casi siempre me gusta, aunque no le doy al “like”. Y como usuario, este volumen y velocidad de contenidos indiscriminables, lo único que hace es quitarnos espacio para nosotros, para mirar hacia dentro, reconocer, aspirar y actuar.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s