Mi nombre es Gonzalo Guirao Sagi-Vela, nací en Madrid en noviembre del 73, cursé EGB, BUP y COU en el Ramiro de Maeztu y me licencié en Sociología en la Complutense en el 97. No tengo máster en nada y tampoco soy PhD, pero hace poco me pasé cuatro años estudiando Psicología Profunda. A veces me he planteado volver a estudiar y, si lo hiciera, tendría que ver con tocar el arpa. En lo profesional me he desarrollado en los mundos del Entretenimiento, la Educación, las Personas y la Innovación.

He trabajado con y para compañías como el Club Baloncesto Estudiantes, Zinkia, FOX International Channels o Playstation. He tenido mi propio estudio de videojuegos (Tonika Games) y he fundado otras dos empresas dedicadas a la aplicación de la psicología a través de la ciencia, la tecnología y el entretenimiento. Ninguna de las tres tuvo el éxito que yo esperaba. La última, Twotoforty, y el software que creamos, «40Persona», aún existen y gozan de saludable vigencia.

Soy bueno en tres cosas:

1) aplicando el conocimiento de la persona a la vida profesional (y personal, que no hay diferencia) de mis semejantes, para que obtengan un 10% de mayor ligereza en sus vidas.

2) creando, gestionando y optimizando modelos de negocio y productos de entretenimiento digital interactivo.

3) creando nuevos modelos de negocio para productos y servicios en el cruce de la educación y el entretenimiento.

También he sido campeón de España de baloncesto con el Estudiantes, tengo dos hijas nacidas en 07 y 09, tuve un matrimonio con su divorcio y ahora una nueva y maravillosa mujer.

No sé si creo en la astrología, pero el único astrólogo que he conocido me dijo que a los 42 años coinciden orbitando sobre nosotros, tres planetas que convierten ese momento en un gran despelote. Urano, que representa lo imprevisible, lo inesperado, las fuerzas más creativas y destructivas del universo. Júpiter que representa lo expansivo, cuando te entran ganas de cambiar de curro, de pareja, hacer mudanza, skydiving, o ese anhelado viaje a la India para encontrarte a ti misma. Y por último Saturno, que simboliza los límites, cuando la vida te para en seco con un accidente, una enfermedad grave o la muerte de un ser querido. Y mis 42 encajaron como un guante con ese despelote cósmico.

El Contrafantasma es el nombre que le puse a mi blog en 2017, recuperando otro que había creado en 2014 con un amigo. Se lo puse porque me gustaba y ahora desde el futuro es más sencillo hacer el racional. Quería dejar de ser un fantasma y a la vez quería reivindicar a los fantasmas y en general a todo lo espiritual (el Geist, que dicen los alemanes).

Durante unos años fue solo eso, un blog donde leer mis cosas en relación con lo invisible; aquello que no se puede medir ni pesar, todo aquello que no es materia. Lo invisible ha perdido pujanza porque los sapiens modernos somos muy de lo material y así nos va. Incluso la psicología se enfoca casi exclusivamente en la materia que hay dentro del cerebro.

Mi aproximación es que el mundo exterior es solo una parte de la realidad y aunque es la que más mola y mejor conocemos, ya que es donde se puede comer, follar y ver The Last of Us, puede convertirse en un infierno si no integramos bien la otra parte: tus pensamientos, tus intuiciones, tus instintos, tus sueños, tus emociones, tus opiniones, conceptos conocidos que todos experimentamos a diario.

Y eso que es invisible resulta que tiene reglas y, como pasa con las leyes naturales, si las conoces, vives con mayor ligereza. Ojo que ligereza no significa ausencia de sufrimiento. El sufrimiento es parte de la vida y mejor contar con él.

Acabo diciéndote que ahora este blog se va a ir transformando en una herramienta para ayudarte a tres cosas:

CONOCERTE MEJOR. Porque believe it or not, hay individuos a los que esto les importa, aunque no se traduzca en más ceros en su cuenta corriente.

ASPIRAR A TU IDEAL. Esto lo quiere todo perro Pichichi, pero sin el paso anterior lo normal es aspirar al ideal de otro. Y este, justo este, es el mayor problema de los sapiens del SXXI, sea ese «otro» tu padre, la necesidad de pagar las facturas, o un TikToker molón al que sigues.

ACTUAR PARA CONSEGUIRLO. Cómo molaría tener ese libro de recetas para ponernos en marcha, ¿verdad?. Lo que pasa es que yo no creo en las recetas, sino en los empujoncitos (nudges) en la dirección correcta, como los de mamá elefanta a sus elefantitos.

Todos estos empujoncitos te los iré dando de forma clara, paso a paso y con herramientas para que los ejecutes y obtengas resultados.

Si te apetece seguirme la pista, suscríbete aquí y recibirás cosas que quizá te hagan reír, pensar, o incluso llamarme para algún recado. Si no te apetece, no lo hagas, que también es muy legítimo.

Sea como sea pasa un gran día, que te lo mereces.

2 respuestas a “El presente”

  1. !Qué importante ese primer punto del que hablas de conocerse mejor!
    Deseando seguir leyéndote. Eres un crack!!!!!

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