La esfera de Hawking, la de Jabois y la de Pedro son la misma

A veces el periodismo es desesperante y obliga a hablar a sus tertulianos de cosas sobre las que apenas tienen conocimiento. El Contrafantasma sintonizó el otro día una emisora habitual y al otro lado estaba Pedro, compañero de la escuela y periodista de reconocido prestigio, que por lo general es capaz de describir con belleza, solvencia y acierto situaciones y eventos que son noticia. Y es que ser periodista es muy difícil, pero si además pones a un único individuo a hablar y escribir con la misma ambición de autoridad sobre el emparejamiento del Real Madrid con la Juventus en Champions, el idilio entre Trump y Kim Jong-un, la derogación de la ley sobre la prisión permanente revisable, o la relación de Amaya y Alfred, pues la cosa se complica mucho más. Esto último le pasa a Manuel Jabois, que como siga así dentro de muy poco nos recomendará recetas ricas en probiótiocos, o qué posturas son mejores para hacer el amor cuando la mujer está embarazada. Al tipo se le exige saber de todo, me pregunto si no habrá más periodistas aptos para esas tareas.

El caso es que Pedro hablaba sobre la muerte de Stephen Hawking la otra mañana, cuando el Contrafantasma apuraba su segundo café, Y seamos honestos, pensaba para si mismo, pocos saben lo que representa este señor para su disciplina de conocimiento. Es sin duda fascinante el estudio del cosmos y su inabarcable realidad, pero el británico es mucho más popular para todos nosotros por su afán de superación de la ELA, la silla de ruedas que recogía su curvado cuerpo y esa eterna sonrisa, su voz articulada por ordenador y sus cameos en The Simpsons o en The Big Bang Theory. Los hablantes que acompañaban a Pedro se referían mucho más a la película sobre su vida, que a su vida misma y sus descubrimientos, hasta que por allí apareció invitado un prestigioso físico, que trató de explicar lo que realmente significaba el trabajo de Hawking. Cuando le preguntaron sobre el Big Bang y el porqué Hawking decía que antes de esa explosión no hubo nada, el científico propuso a los tertulianos y oyentes que pensaran en una circunferencia como analogía del cosmos. Es fácil observar y entender que uno de los principios básicos de la esfera es el hecho de que no tiene principio ni fin y que según Hawking el cosmos era igual, sin principio ni fin. Por eso él apelaba a que antes del Big Bang no hubo nada. No hubo un principio en el cosmos porque no hay un principio en la esfera. Apagó la radio al tiempo que uno de los tertulianos exclamaba con entusiasmo que Hawking también había declarado que Dios no existe, y que él estaba muy en sintonía con esa afirmación. Y claro, si lo dice Hawking…

El Contrafantasma se quedó pensando en la circunferencia y la analogía con el cosmos. Recordó que la esfera está presente también en la unidad mínima de la materia, el átomo. Que este está formado así mismo por esferas en su núcleo, llamadas protón y neutrón, y por esferas en su órbita, llamada electrón. Y que el electrón gira alrededor del núcleo también en círculo. Por tanto la esfera, como forma primordial está presente en lo más grande conocido, el cosmos, y también en la unidad mínima de la materia y su principio básico, el átomo. Siguió toda la mañana enganchado a este tema y recupero de la estantería un libro que le recomendaron hace pocos meses, llamado “Cuestiones Cuánticas. Escritos místicos de los físicos más famosos del mundo” (ed. Kairos), y donde se recogen escritos de Einstein, Planck, Heisenberg, Schrodinger o Jeans, entre otros grandes físicos de la historia, hablando de la relación entre la Física y la Mística. En uno de los primeros capítulos, se cita que “[…] la física trata de un mundo de sombras; ir mas allá de las sombras es ir mas allá de la física; ir más allá de la física es apuntar a la metafísica o la mística. Y esas es la razón por la cual tantos físicos pioneros han sido también místicos. La nueva física no ha aportado nada positivo a esta aventura mística, salvo un monumental fracaso, de cuyas ruinas humeantes ha surgido sutilmente el espíritu místico“.

Hoy que ya es sábado, sigue con la imagen de la esfera en la conciencia y se pregunta si Hawking, Planck, Jabois y su amigo Pedro ven esa esfera como él. Y piensa que si la esfera está en lo grande y en lo pequeño, tanto dentro como fuera, tanto arriba como abajo, quizá sea porque realmente la esfera Es la imagen primordial de lo divino. Y que lo divino está dentro de cada uno de nosotros, en cada átomo, cada molécula, cada célula, que todas tienen forma esférica.

Y bueno, la esfera está también en el día del paso a la otra dimensión de Hawking (3/14 de 2018), y muy presente en la eliminatoria de cuartos de la Champions. Suerte que tiene Jabois, que es muy madridista.

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