Dos de mis sobrinos y mi padre comieron ayer con nosotros en el pueblo de la periferia. Fuimos al restaurante de Gabino, pedimos ensalada de remolacha, langostinos rebozados y baba ganoush para compartir y después un plato cada uno. Había mucho ruido en el local y mantener una conversación sin gritar era complicado. Aún así, Pablo, futuro ingeniero industrial y segunda línea de la selección absoluta de rugby, nos contó sobre su amor y sobre el amor por el arte de su amor. Y Jorge, físico recién graduado en el Kings College de Londres y flamante trabajador del Bank of America en la capital británica a partir del día 21, nos ilustró sobre el imperio español de los SXVI y XVII y la tergiversación de ese periodo histórico por culpa de los relatos de Bartolomé de las Casas que, según Jorge, hoy sería lo que conocemos como un hater. Después caminamos a casa para resguardarnos en el aire acondicionado y ver la mitad de Jurassic World tirados en el sofá.
Tengo unos sobrinos magníficos y da gusto compartir la vida con la siguiente generación, ahora que son adultos.
Al terminar la peli cambiamos el canal y pusimos el partido de Wimbledon de Munar contra Cilic, que a la generación anterior a la mía le gusta mucho el deporte en televisión y justo ahí recibí un mensaje de Mariana pidiendo que le hiciera un Bizum de 24,14€ a su amiga Cas. Yo, por lo fea que era la camiseta de Munar, por el sueño que tenía o porque soy idiota, envié en su lugar un Bizum de 24,14€ a Miona B. La cantidad era la correcta, ocho de los nueve dígitos del teléfono eran correctos y el noveno era tremendamente similar al correcto. Ya cuando introduje los datos sospeché (soy un puto genio, querido Watson), porque la aplicación me avisó que iba a hacer un envío a Miona B, cuando Mariana me había dicho que esos euros eran para Cas. Para asegurarme mandé un pantallazo a Mariana pero, como siempre, el único momento de la vida en el que mis hijas no están mirando la pantalla de su móvil, es cuando necesito comunicarte con ellas. Así que pulsé «ok enviar» y el dinero le llegó con éxito a Miona B.
Mariana necesita Bizums porque está haciendo el Interrail, ese viaje en tren por Europa que en nuestra época era efectivamente en tren, con mochila y durmiendo en albergues, pero que ahora es en avión para trayectos largos, tren para los medios y Uber para los cortos. Y nada de mochila ni de albergue, lo correcto es el trolley y el Airbnb, para descansar tras salir de marcha por las noches europeas. Sería más correcto llamar a esto InterAirbnb, Interuber o Interbizum. Ahí lo dejo.
El caso es que, como estaba en Praga, supuse que Miona B era alguien a quien habían conocido la noche anterior en Matrix Berlín y que me había dicho que el dinero era para Cas, para que a mi no me pareciera raro (error). Pero no, el error fue el mío por bailar un número al hacer el pago y luego por darle a «ok enviar», sin esperar la respuesta de mi hija.
A las tres horas Mariana me escribió diciendo que el dinero no había llegado (claro), que me había equivocado (obvio) y que echara para atrás la transferencia (con Bizum no se puede). Me enfadé conmigo por equivocarme y con ella por no contestar cuando le mandé el pantallazo, e hice otras dos cosas: mandar el dinero a Cas (esta vez sí) y conectar con Miona B para recuperar mi dinero.
«Estimada Miona, no me conoces pero te acabo de hacer un Bizum de 24,14€ por error. Motivo: cuando nací me caí de los brazos del médico y eso provoca que de cuando en cuando no interprete bien las señales de mi hija mayor. Ruego me hagas un Bizum de vuelta. Muchas gracias y perdón».
Miona contestó al cabo de dos horas con un emoticono de risa, un «no problem» y me mandó el dinero adjuntando el pantallazo correspondiente. En su foto de perfil aparece con un bebé de pocas semanas, lo cuál indica que Miona B también es de la generación siguiente a la mía. como mis sobrinos y mis hijas.
Enseñanza de la semana; confiemos porque estamos dejando el mundo en buenas manos, llenas de amor, conocimiento y cooperación, a pesar de nosotros y a pesar de que ellos y ellas no miran su teléfono cuando les necesitamos.
Amor para todos y buena semana





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