Llevo semanas sin entrar al blog, pero no solo al blog, tampoco he visitado Marca punto com ni mi perfil de equis. A lo más que llego es a entrar en Google cuando amanece y voy al baño, para chequear los resultados de los playoffs de la NBA. Y hay que ver, Maricarmen, cómo está la cosa.
Qué loco lo de Jokic, qué serenidad, qué body de ex baloncestista, o de ex boxeador de los pesados, qué velocidad mental, qué talentos. Soy de los Nuggets desde que jugaba allí Alex English y a Oski y a mí su camiseta de colorinchis nos ha parecido siempre la más bonita. Cuando parecía que los jóvenes de Minnesota les iban a pasar por encima, ha aparecido el MVP para poner la cosa en su sitio.
Y luego Doncic, Luka, que hasta esta última madrugada me preguntaba qué le pasaba, si era por la defensa de Dort o porque está cansado o lesionado en una rodilla o que como de pequeño era del Madrid todo el mundo espera que gane remontando en el último minuto, aún jugando mucho peor que el oponente. Pero anoche volvió a ser el de siempre, el que se mea a sus rivales. Con perdón, que sé que está muy fea la expresión, pero es que se los mea.
Y yo mientras tanto esperando. Esperar es quedarse en el lugar (idealmente tu lugar, no el que te ordene la opinión pública), hasta que suceda algo o llegue alguien. Esperar es una acción consciente, aunque ahora sea sinónimo de pereza máxima, de no instantaneidad, de aburrimiento y de que no hay cristiano que aguante ese verbo sin contrariarse. Esperar es la decisión de que esa cosa o esa persona van a llegar. Y eso genera expectativas, esperanza.
En inglés tienen los verbos to wait, to expect y to hope, para dotar de matices a la espera, a la expectativa o a la esperanza (Argüelles, perdón por el chiste), pero en español usamos esperar para todo y la acepción que más pesa en el imaginario compartido es esa de que esperar es simplemente que el tiempo pase sin sentido alguno, sin resultado aparente, sin necesidad y como consecuencia que nos cabreemos como monos y miremos muchas veces el móvil. Porque el tiempo, sobre todo el nuestro, es tremendamente importante.
Y esa importancia le quita poesía al paso del tiempo y al propio tiempo.
Las espera sin sentido o desde el lugar equivocado es mala compañera. Uno tiene que esperar aprendiendo a dejar pasar lo que no tiene que ver con uno, pero agarrando fuerte lo que sí. Y eso es un arte, un don. Jokic y Doncic saben esperar a que pase el rival, a que llegue la oportunidad, su oportunidad. Y eso es porque casi siempre están en el lugar correcto. Ellos esperan y nunca desesperan.
Acostumbrado a escribir sobre lo cotidiano, lo cotidiano se me está haciendo bola. Lo cotidiano es una continua gestión de pequeños malestares propios y a veces ajenos. En realidad ajeno y propio son la misma cosa, porque si el malestar es tuyo o de él o de ella, lo vamos a sentir todos igualmente, aunque no nos hayan entrenado para ello y pensamos que solo sufrimos los malestares de primera persona o los muy cercanos.
Si el mal es de muchos es consuelo de tontos. Cuando es de muchos lo sentimos más fuerte, motivo por el que todos estamos bien y mal muchas veces durante un mismo día, incluso durante una misma hora y no somos capaces de entenderlo, ya que los indicadores presuntamente objetivos de nuestra cotidianidad (las reuniones por Teams, el coche eléctrico de empresa en el garaje de la urba, las notas del colegio concertado de los niños y los ceros en la cuenta bancaria) nos digan lo contrario.
Me gustaría ser poeta para expresar lo cotidiano desde sus inmediaciones, para llegar al destino sin moverme, para converger a través de una palabra con lo nunca imaginado así.
Poesía es esperar sin irritarse, pero no soy poeta, soy fan de Jokic y de Doncic, que se mean a sus rivales. Vamos a ver si, Dios mediante (que Dios media en todo), esa final de conferencia se produce entre ambos y disfrutamos de sus rimas, que probablemente terminarán en ic, como todo lo bueno del baloncesto.
Pasen una buena y mala semana, quincena o lo que sea que tengan que esperar. Esperen en su sitio, hagan poesía y vean los playoffs.





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